Luis
Díaz, creador del metodo CMR (cellular memory release)
de Liberación de la Memoria Celular
, nos dice: Conectarse con el bienestar, con
la libertad y el goce interno es posible. Sentir
la plenitud de estar en armonía con lo que
te rodea y la dicha de estar vivo en cada poro de
tu piel, es posible. Y, paradójicamente, también
es posible a través del dolor, haciendo pie
en el sufrimiento para elevarte y alcanzar la paz.
Una paz nacida de la aceptación, de la reconciliación
con tu propio ser y con el devenir, de la comunión
con el universo.
Recuerda: Hay una Inteligencia increíblemente
vasta dentro de ti, la misma que opera en todo el
universo
El Proceso CMR nos ayuda a acceder
y liberar la energía vital que ha estado estancada y atrapada
dentro de las células de nuestro cuerpo desde
la infancia, de la vida intrauterina o quizás
por varias generaciones anteriores a nosotros. El
estancamiento de esta energía vital dentro
de la memoria celular, es la raíz causal de
la mayoría de los desequilibrios manifiestos
en nuestra vida, ya sean físicos, emocionales,
psicológicos o espirituales.
En nuestra cultura no se nos enseña a vivir
en contacto con nuestra verdad, ni se nos permite
encarar las emociones difíciles que llamamos
emociones negativas.
Pero no importa la profundidad de los desafíos
que encuentres, ni las limitaciones que tengas que
enfrentar en tu vida, siempre tienes la posibilidad
de sanar y liberarte del sufrimiento. Para ello deberás
tomar responsabilidad por todas las cosas que se
manifiesten y se hayan manifestado en tu vida, y
así serás capaz de llegar a la raíz
causal que permite la transformación y sanación
en todos los niveles de tu ser holístico.
Desde el momento del nacimiento existe una increíble
y vasta inteligencia en nosotros, esperando ser liberada
y utilizada. Tiene la sabiduría y el poder
de sanarnos y guiarnos a como vivir nuestra vida
accediendo a nuestro máximo potencial.
Nuestro ser tiene la imperiosa
necesidad de fluir con todo aquello que tiene que
enfrentar en la vida. Habitualmente, nos sentimos
bloqueados o incapaces para vivir en ese estado
que es verdaderamente nuestro derecho de nacimiento.
Cuando nuestro potencial está sofocado,
nos hacemos trampas en forma inconsciente. Esas estrategias
están generadas en los miedos, traumas y heridas
pasadas que han sido almacenadas dentro de la memoria
celular de nuestros cuerpos. Cuando esto sucede nos
podemos enfermar o desarrollamos comportamientos
que crean sufrimiento en nosotros mismos y en aquellos
que amamos. Así, la repetición de estos
comportamientos crea una forma de resonancia en nuestro
campo energético que se vuelve adictiva y
compulsiva. Esta dinámica de repetición,
solo se refuerza y fortalece a si misma creando una
cortina de humo inconsciente, que nos mantiene ignorantes
de nuestra situación.
A través del Proceso CMR para la transformación
de la Memoria Celular , tenemos la posibilidad de
convertir nuestros miedos en paz y nuestros dolores
en disfrute, permitiendo así el comienzo del
proceso completo de sanación. A medida que
descubrimos y liberamos, todo aquello que no nos
sirve mas en el momento presente, abrimos la puerta
a nuevas posibilidades en nuestras vidas. La inteligencia
interna que todos tenemos y que mencionamos anteriormente,
es la fuerza que crea y manifiesta todas las circunstancias
de nuestra vida.
Para el proceso CMR
se recomienda el módulo
de tres sesiones.
Cada sesión dura aproximadamente
90 minutos. Puedes tomar sesiones una vez por semana,
mensualmente o cada dos semanas.
La primera sesión del módulo de CMR
es el comienzo del trabajo y generalmente es cuando
los archivos a trabajar con la información
pertinente de la memoria celular se hace visible.
La sanación y transformación generalmente
tienen lugar en las próximas dos sesiones.
Dicho esto es necesario aclarar y agregar que a veces
una primera sesión puede ser sumamente completa
y abarcadora.
Se puede tomar sólo una sesión antes
de decidir por un Módulo de CMR.
También se
puede acceder al módulo de CMR por skype, vía
Internet.
El facilitador y el cliente
El facilitador es el apoyo para
el proceso pero el trabajo lo hace el cliente mismo,
con su participación
activa.. No es rol del facilitador el aconsejar,
asesorar, o resolver la situación. No va a
analizar o juzgar lo que se dice o lo que suceda
en la sesión. Su tarea es acompañar
en el viaje a medida que se abre a niveles más
profundos de la propia conciencia y sanación.
Un nivel de confidencialidad esta presente en todo
momento.

Algunos comentarios
de clientes, luego de la sesión
Caso 1: Mujer
de 55 años
La situación por la que la persona vino a
la consulta fue: Enojo.
Comentario final:
"Siento que trabaje profundísimo. La luz de
los colores se me metieron por adentro. Fue una sensación
rara de explicar. Entrando por todos los recovecos.
Como a través de tejidos de algodón
por donde pasa la luz… y por los huesos..deshilachados
en fibras…Toneladas de oxígeno entro con la
luz… se inflo todo… No tengo conciencia
plena de mi dimensión corporal….Una
expansión… silencio…
Es muy importante para mi lo que paso.
Estaba fundida en la luz..."
Caso 2: Mujer de 60 años
La situación por la que la persona vino a
la consulta fue: Perdí mi trabajo, me
echaron, estoy muy deprimida. Sola.
Comentario luego de un par de semanas:
"Me fui muy agradecida y sorprendida de lo que vi.
Me pareció muy buena la metodología.
A partir de expresar cosas de otros quejándome
por haber sido echada, pude revertir el punto de
vista y empecé a ver esas cosas en mi.
En cada etapa de lo que vi en otros pude hacer “insight” y
volverlo a mi pasado, pudiendo ver cosas que afectan
mi presente y la manera en que esto ocurre.
Me sentí muy contenida y respetada. Sin que
halla comentarios y me sentí libre. Pude abrirme
y expresarme. Hice una catarsis y fui acompañada.
En los días siguientes a la sesión,
resolví empezar terapia, y estoy muy “contenta” de
hacerlo. Me adjudicaron trabajo en una escuela
por concurso, ahora debo contestar si tomo ese trabajo
o espero por otro mejor aun… Me siento entusiasmada..."
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